Descripción de la Exposición
Una casa que ya no es una casa, o tal vez dos casas atrapadas entre sí.
En 1977, Frank O. Gehry y su esposa adquirieron una vivienda en California. Mientras ella quería conservarla tal como era, él sentía la necesidad de transformarla para poder habitarla plenamente. En lugar de derribarla, Gehry la envolvió en una nueva estructura hecha de materiales sencillos, integrándola en un espacio renovado. El desafío arquitectónico consistió en encerrar una casa dentro de otra, convirtiéndola en un objeto escultórico habitable.
Para Concha García habitar una casa es algo casi tan complejo como habitar nuestro cuerpo, y sin duda viene a ser una proyección de nuestro estado vital. Nuestra relación con el entorno es un diálogo constante entre la forma y la experiencia.
En este proyecto que presentamos, las obras están construidas a través de procesos de ensamblaje. Así, una caja se transforma en mueble-cómoda al agregar unas patas, o en un tocador al añadir un espejo. Cajas-mueble que Concha construyó en otra etapa anterior y que, al igual que la casa de Gehry, reconstruyen para habitarlas de nuevo. “Quítate el tapete y las joyas”, o “ponte Cómoda” son algunos de los títulos que sugieren estados de ánimo en los que nos deshacemos de las rigideces del exterior.
A través de cerámicas y restos de en-seres, esta casa habitada cada vez está más cerca del cuerpo y de la vida. Es una casa ambulante, que parece estar en constante mudanza. La arcilla, nos ofrece una metáfora esencial, su maleabilidad permite modelarla con las manos, construyendo formas a partir de rollos que se superponen circularmente. Este método casi infantil nos revela algo fundamental: la esfericidad de nuestro cuerpo, la espacialidad de nuestro entorno y la circularidad de nuestra vida.
Una casa fuera de sí es una excentricidad, o más bien algo que se sale de su eje. Tan solo el torno cerámico es capaz de mantener el centro en la pieza del alfarero. La arcilla gira de forma constante, sujeta a un eje invisible que la equilibra. Cada vuelta es una repetición exacta de la anterior, asegurando que el diámetro de la pieza se mantenga invariable. En este proceso, la regularidad y la precisión garantizan la reproducción de formas idénticas, casi matemáticas. Sin embargo, cuando la construcción se realiza a mano, el resultado es otro. Lo excéntrico no es solo aquello que se aparta del centro, sino también lo que nace de una lógica distinta, lo que se desarrolla en libertad.
Esta paradoja entre la perfección y la espontaneidad se traslada al espacio que habitamos. Una casa fuera de sí no es solo una casa que ha perdido su estructura habitual, sino una casa que se reinventa, que se desajusta para encontrar otra forma de existir. Así como el barro toma forma en función del gesto que lo modela, nuestro cuerpo y nuestra existencia se transforman según los espacios que habitamos y las experiencias que nos atraviesan. La casa y el cuerpo son, en última instancia, recipientes de nuestra vida, espacios que construimos y que, a su vez, nos construyen.
La exposición se completa con dos videos que se integran en la narrativa mediante la presencia del ser humano. En el primero, un personaje enigmático examina pieza a pieza cada uno de los en-seres que pueblan el espacio, como si tratara de recordarlos. Sus dedos recorren con meticulosidad las formas cilíndricas de cada elemento, en un intento por perfeccionar su tacto, de manera similar al viejo músico de la película de Fellini (E la nave va), que recorre cada copa para afinar un “fa” desentonado. Recordar implica abstraerse en ese espacio único que habitamos con el arte.
En el segundo video, una figura femenina ocupa un espacio concebido de forma circular, evocando la construcción de las piezas cerámicas. Su presencia se impone, como en una danza, al ritmo vibrante de un fandango de Boccherini, en una lucha por conquistar su entorno. Paralelamente, la realidad se funde con la representación en el dibujo, que reproduzco meticulosamente fotograma a fotograma con mis carboncillos, en un intento de revivir aquella vida que habita en los recuerdos de la artista.
Concha García, Santander 1960, es Doctora en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Su obra ha sido expuesta en instituciones como el Museo de Artes Decorativos, WhiteChapel Gallery, Londres (exposición In the Eye of Bambi, Colección La Caixa), Museo Patio Herreriano (exposición La piel del Mar), Museo de Bellas Artes de Santander (exposición El gusano de seda), Centro Tomás y Valiente (exposición Creadoras del Siglo XX), entre otras.
Esta exposición ha sido apoyada por Patricia Ezpeleta (@itsnotpati), en colaboración con ArteMadrid. PE es una asesora de arte internacional especializada en la adquisición, curaduría y colocación de arte contemporáneo. Colabora con sus clientes para construir colecciones privadas, aprovechando su amplio conocimiento y sólidas relaciones con artistas, galerías y coleccionistas. Su experiencia radica en la colocación de artistas consolidados tanto a través de adquisiciones en el mercado primario como secundario. Además fomenta la innovación en el arte y la cultura apoyando a instituciones privadas y públicas con iniciativas sin ánimo de lucro.
Premio. 13 mar de 2025 - 27 abr de 2025 / Madrid, España
Componer Saberes para imaginar y construir futuros sostenibles
Exposición. 03 abr de 2025 - 07 sep de 2025 / Museo Guggenheim Bilbao / Bilbao, Vizcaya, España
Formación. 28 abr de 2025 - 18 jul de 2025 / Spaces - Las Cortes / Madrid, España