Descripción de la Exposición
A través de la historia del arte es recurrente encontrar obras enmarcadas en el género del paisaje. Muchos textos, sugieren una larga tradición de pintura del paisaje en el arte oriental; y sin desconocer momento previos de la historia y aportes como los griegos y los romanos, precisan un renacimiento del paisaje justamente durante este homónimo movimiento cultural, siendo empleados en fondos de muchas obras representativas de este periodo: El Nacimiento de Venus de Botticelli, La Gioconda de Da Vinci, Fiesta del Rosario de Durero. Pero también tiene su protagonismo en otros momentos, en obras como: Vista de Toledo de El Greco, La siega de heno de Brueghel el Viejo, incluso en el Jardín de las Delicias de El Bosco, en donde se lleva a transitar por paisajes entre el paraíso y el infierno.
Posteriormente tendría mayor protagonismo en el impresionismo en obras como las Amapolas de Monet, La inundación de Port Marly de Sisley, Camino entre las altas hierbas de Renoir; así mismo en el Postimpresionismo con La noche estrellada de Van Gogh, Monataña Santa Victoria de Cézanne
En el contexto colombiano nombres como: Andrés de Santa María, Roberto Páramo, Jesús María Zamora, Ricardo Gómez Campuzano, resaltaron entre la segunda mitad del siglo XIX y buena parte del siglo XX como reconocidos paisajistas. Pero la mirada sobre el paisaje también tuvo nuevas interpretaciones como las de Marco Ospina desde la geometría abstracta, o desde nuevos lenguajes como la fotografía, donde encontramos a Constantino Castelblanco, quien con su trabajo se ha convertido en un referente del paisaje, en este caso el llanero.
Ese paisaje llanero que está en el imaginario de las personas, referente de belleza, fuerza y abundancia, una imagen exótica con amaneceres y atardeceres espectaculares; grandes riquezas naturales de fauna, flora y cuerpos de agua, un escenario donde el hombre emerge como un domador concebido desde la labor del día a día llanero. Si bien en muchas ocasiones esa es la imagen que se puede ver en diferentes zonas de la Orinoquía colombiana, que reúne los departamentos del Meta, Arauca, Casanare y Vichada, es también una imagen que se robustece con la fuerza del folclor llanero: relatos, poemas, coplas, trajes, bailes, gastronomía, música y los cantos de trabajo o de vaquería, que en 2017 fueron incluidos en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Pero ¿Qué sucede con las imágenes o paisajes que distan un poco o demasiado de este marco?
La curaduría titulada Reinterpretaciones del Paisaje Llanero, surge a partir de la anterior pregunta, y busca algunas respuestas desde el trabajo de diez artistas plásticos de la Orinoquía. Una pesquisa que permite conocer las miradas que estos artistas proporcionan de sus paisajes rurales y urbanos; territorios en constante transformación que ofrecen la posibilidad de una continua reinterpretación, que devela contantes preocupaciones relacionadas con temas sociales, económicos, culturales, ambientales, históricos, entre otros.
Es esta una invitación a reflexionar acerca de los imaginarios, a leer una y otra vez desde diferentes puntos de vista, también a reconocer los múltiples paisajes que se tejen de nuestros territorios, entendiéndolos desde las diversas posibilidades que ellos mismo nos puede aportar.
Exposición. 31 oct de 2024 - 09 feb de 2025 / Artium - Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo / Vitoria-Gasteiz, Álava, España