Descripción de la Exposición
"Durante ese tiempo todos habitaron en sus entrañas, los deseos, los sueños de cada uno de los que ahí vivieron fueron moldeando su naturaleza, los más furiosos se amancebaban en sus paredes sanguíneas, la mucosidad era la tibieza de las madrugadas, podrías morir dentro y volverte una escama más de su inmensidad. Muchos de esos peregrinos que ascendieron sobre su espalda hablaban de él cosas maravillosas, era una especie de nueva zarza ardiente, hablaban de diez ojos, de mil ojos, de dientes de cristal y de lenguas edulcoras que incesantemente se movían y regalaban notas que servían de bálsamo para las fístulas, para las llagas que soltaban un líquido oleoso y perfumado. He ahí que los peregrinos se reclinaron, alzaron sus bocas secas, sus labios rotos por la falta de roce de la carne, aullaban y otras veces en las telarañas de la ensoñación gimoteaban y pronunciaban sin cesar una y otra vez “Navojoa o Navoyoa” y escupían una saliva espesa despué"Durante ese tiempo todos habitaron en sus entrañas, los deseos, los sueños de cada uno de los que ahí vivieron fueron moldeando su naturaleza, los más furiosos se amancebaban en sus paredes sanguíneas, la mucosidad era la tibieza de las madrugadas, podrías morir dentro y volverte una escama más de su inmensidad. Muchos de esos peregrinos que ascendieron sobre su espalda hablaban de él cosas maravillosas, era una especie de nueva zarza ardiente, hablaban de diez ojos, de mil ojos, de dientes de cristal y de lenguas edulcoras que incesantemente se movían y regalaban notas que servían de bálsamo para las fístulas, para las llagas que soltaban un líquido oleoso y perfumado. He ahí que los peregrinos se reclinaron, alzaron sus bocas secas, sus labios rotos por la falta de roce de la carne, aullaban y otras veces en las telarañas de la ensoñación gimoteaban y pronunciaban sin cesar una y otra vez “Navojoa o Navoyoa” y escupían una saliva espesa después de mascar durante un largo tiempo las plantas que les habían traído de las tierras lejanas del Nuevo Mundo. No tenía un temperamento mercurial, aunque de vez en cuando sufría espasmos tiránicos, en el inicio de los tiempos cuando era una bestia afable casi mansa, nos lamía la suerte y nos hacía cantar de júbilo por las noches. Todos acudieron a él como a un árbol de buena sombra, la bondad de la mujer encinta que se clava sus propias uñas en el vientre, el incestuoso que finge dormir en la cueva con sus hijas, los deudores diversos que pagan con monedas de avaricia, los huesos dislocados de los amantes efímeros que jamás copulan, ancianos, mujeres, niños, recién casadas, recién abandonados, las hijas bastardas del malestar y la exaltación todos peregrinaban hasta él para ser embaulados y encontrar por fin el gran sosiego."
La Asunción del Monstruo [Fragmento] de Fray Alonso de Vadiana. S. XIV de mascar durante un largo tiempo las plantas que les habían traído de las tierras lejanas del Nuevo Mundo. No tenía un temperamento mercurial, aunque de vez en cuando sufría espasmos tiránicos, en el inicio de los tiempos cuando era una bestia afable casi mansa, nos lamía la suerte y nos hacía cantar de júbilo por las noches. Todos acudieron a él como a un árbol de buena sombra, la bondad de la mujer encinta que se clava sus propias uñas en el vientre, el incestuoso que finge dormir en la cueva con sus hijas, los deudores diversos que pagan con monedas de avaricia, los huesos dislocados de los amantes efímeros que jamás copulan, ancianos, mujeres, niños, recién casadas, recién abandonados, las hijas bastardas del malestar y la exaltación todos peregrinaban hasta él para ser embaulados y encontrar por fin el gran sosiego."
La Asunción del Monstruo [Fragmento] de Fray Alonso de Vadiana. S. XIV
Exposición. 26 feb de 2025 - 01 sep de 2025 / Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) / Madrid, España
Formación. 01 oct de 2024 - 04 abr de 2025 / PHotoEspaña / Madrid, España